Todos conocemos a gente que suelta parida tras parida, unas chorradas más grandes que otras. Perlazas, vamos. Siempre las compartimos con los colegas y nos echamos unas risas, ¿pero por qué no compartirlas con todo el mundo?
Eso está ahí desde que Franco era cabo
Mi jefe a un cliente sobre un botón que llevaba mucho tiempo en un programa, pero el cliente insistia en que lo acababamos de añadir.
Enviada por eDuDiTo y perpetrada por Roberto
franco, cabo, programa | 21 de abril de 2008 a las 09:56